Campaña narrativa TTS - Episodio V - DW vs SW


Apenados, el comando Los incorruptibles tuvieron unos días de descanso, quedando a la espera de nuevos objetivos.

Amareus Belarius estaba descansando en su cabina dedicando el rato a la lectura de una copia de uno de los 4 libros de la Arquitectura de Andrea Palladio, cuando Vykus, su segundo le llamó a la puerta y le dio a conocer que le solicitaban en la sala de comunicaciones. Había nuevo encargo.


Las noticias eran las siguientes. Debían cortar un tendido de comunicaciones en el mismo planeta, dado que un grupo de Lobos espaciales, "parecía que estaban intentando ponerles la zancadilla con su misión principal". Eran palabras textuales del bibliotecario de la Deathwatch.

Amareus nunca levantaría un arma en contra de otro fiel al Emperador. En el mismo mensaje, se daba a entender que Betanzos Strongwill tomaba el relevo, en esta contienda.
Amareus, como caballero, dirigió unas palabras para que sus hombres respetaran a Betanzos como a él mismo y se retiró a su cabina. Ya había visto estos cambios y solo el tiempo colocaría todas las cosas en su sitio. Solo esperaba que el Emperador protegiera lo mejor posible al comando.

Betanzos Strongwill asumió el nuevo cargo de líder del comando. Tampoco le apetecía interrumpir comunicaciones, pero eran órdenes eran ordenes y "business is business". Y probablemente, los Lobos estarían haciendo algo que no sería bueno, dado que la confianza última de esta misión debía recaer en las armaduras negras, que habían demostrado su valía en muchas ocasiones.
Solo hizo un cambio, retirar a la sección anterior dado que no eran de su confianza. Convocaba a Vykus, Lexandro el asesino, Wulfar y a George, novato del infernus procedente de los Lobos, y que prometía impedir las comunicaciones a los Lobos como una prueba para demostrar que era de la Deathwatch y su pasado no contaba.




Eligieron la caida de la noche para realizar el sabotaje.
Dos unidades móviles les desplazaron a las coordenadas en cuestión. No obstante, cuando iban a iniciar la tarea, las alarmas saltaron. Una cuadrilla estaba aproximándose. Tomaron posiciones como mejor pudieron y se encararon al enemigo-amigo.


George se apostó con su Heavy bolter y disparó a algo que consideró que se movía. Esto desató una consecución de disparos mientras la Deathwatch consolidaba posiciones.


No obstante, no tuvieron tiempo a cubrirse y la escena finalizó con:
- George herido en el hombro, incapacitado para seguir combatiendo,
- Lexandro en el suelo por un disparo certero del francotirador Lobo espacial con un Plasma.
- Wulfar, que había tomado una posición sin cobertura, con el arma inhabilitada y fuera de combate.

Justo antes de caer, Lexandro lanzó un par de disparos con su arma de asalto con la rabia que le caracterizaba cuando las cosas no le salían bien. No obstante, la armadura del francotirador fue útil.


Ante la ofensiva, Betanzos no era capaz de creer lo que estaba pasando. Las lluvia  de disparos y misiles había noqueado al comando. Les estaban esperando. Esto debería escribirlo y darle parte a Amareus, algo extraño estaba pasando a niveles superiores.

En pleno combate, los dos intercessors se protegieron tras de una cobertura, donde Vykus podía trabajar por cortar las comunicaciones, poniéndose manos a la obra. Mientras Betanzos asomaba por la esquina y disparaba buscando contener la ofensiva que les había superado.

 Conforme se acercaba un soldado scout, intentó derribarlo en vano, y otro disparo certero fue a parar al equipo de aireación generando un vaho en su sistema de visión de forma que no podía volver a disparar. El líder del equipo quedaba esta vez fuera de combate.

Solo Vykus quedaba en una posición activa. El joven scout con su bazooka se aproximó, y valorando su coraje, poniéndose a distancia suficiente para que Vykus  utilizara su bolter. Sin pensarlo, y viendo que la misión estaba perdida, arremetió contra el scout, que se parapetó ligeramente y salvó su vida.

 En el momento que Vykus se dirigía a auxiliar a Betanzos, el aguerrido scout disparó su lanzamisiles, dejando al Comunicaciones en una situación muy crítica.


George, que se encontraba neutralizado, en ese momento fue cuando le pareció reconocer a un ex-compañero Lobo espacial: Rodovicus.
-Amigo Rodovicus!!! -exclamó- Soy George! Te acuerdas cuando estudiábamos en los cuarteles de Tadao Ando? Soy el del Betón Bru!!!

Entonces, de repente, el fuego cesó, y las unidades .... sorprendentemente, pareciendo un alto el fuego deliberado para que la Deathwatch pudiera almenos evacuar.

Volviendo no subieron averiguar el porqué de aquel inicio tan inusual para Los incorruptibles, ni el porqué de aquel final tan... surrealista. Podrían haberlos diezmado sin problema. ¿Fue el grito de George? No sabemos si lo sabremos nunca.

Misión: France Kill team

SpaceWolves 11
Deathwatch 1

Victoria aplastante por parte de los Lobos espaciales de David.
Puntos de moral perdidos = 3




Campaña narrativa TTS - Episodio IV - DW vs DK

Episodio IV - Las gráciles brujas

Los incorruptibles, de Amareus Belarius han llegado al sector Traxis en busca de indicios del artefacto.

El destacamento de la Deathwatch, segúia ubicado en BlackCat 023, pero el campamento había sido trasladado debido al asalto de la posición inicial. No habían tenido bajas pero era extraño, ya que todos los códigos de comunicación estaban suficientemente encriptados como para evitar que hubiera epionaje por las ondas. A Amareus este asunto le comenzaba a preocupar: un cabo suelto más. Quizás todo era en pro de que un día pudiera atar todos los cabos y descubrir qué era lo que estaba pasando.

Respecto a la última refriega, el artilugio que consiguieron en el campo de deportes arcaico resultó no ser el buscado, era un señuelo para distraer nuestro eficiente equipo. Un mecanismo de fluxores incandescentes que emitía radiaciones fluorescentes en un maletín sui generis, de procedencia extraña, xeno.

En la nueva base Amareus tuvo comunicación con el bibliotecario.
Una banda Drukhari estaba realizando acciones en ese mismo planeta. Parecía que estaban más cerca del artefacto de lo que pensaban en un primer momento, después del fallido artilugio fluorescente.
Según la información facilitada las Brujas habían reunido un grupo de rehenes que podían tener conocimiento del artefacto. Urgía hacer un asalto al cuartel de los Aeldari Oscuros y salvar a los rehenes. En el caso de que eso no fuera posible, las instrucciones eran estar el mayor tiempo posible con los cautivos para extraerles toda la información posible.

Para esta misión el Sargento Belarius, que a partir de sus arengas, sus soldados le llamaban el Inspirador, escogió a Lexandro, Wulfang, Efrén y a Bryan. Los soldados pertenecientes a la sección habían aprendido que había que tener agallas en el campo.

Esta vez, el transporte aéreo les dejó caer mediante descenso en sogas verticales, a la cuadrilla en el área indicada. Las aeronaves ultrasilenciosas habían dado el efecto sorpresa esperado.


Las grúas y contenedores hacían sospechar una actividad imperial hace años. El Inspirador no tenía en el informe ninguna actividad reciente imperial en este planeta. Sería una nota más a apuntar en el cuaderno de bitácora.
La disposición en la zona de confrontación por parte de la Deathwatch fue tímida, debido a los peligros que podía entrañar un aislamiento de cada individuo ante el posible mayor número de efectivos drukhari.
Pronto las posiciones de los xenos se hicieron ver. Las mandrágoras hicieron acto de presencia, casi inmediatamente, por el flanco derecho, junto con un incubi. Estas bestias parecían no temer a la insignia de la Deathwatch. En un visto y no visto, el incubi, salido de la nada, se avalanzó rápidamente hacia Lexandro.
Mientras Bryan guardaba la posición , Wulfang y Amareus quedaban en posiciones avanzadas y Efrén intentaría adentrarse por el flanco izquierdo, buscando cobertura tras una vieja máquina de carga.



Lexandro no fue capaz de neutralizar al incubi que dejó fuera de combate a éste e intentó entrar "por la puerta de atrás" de la banda de armaduras negras. Amareus no podía aceptar esta deshonra y corrió hacia el incubi, bloqueándolo temporalmente .
Efrén por su parte se adelantó en un movimiento temerario hacia el punto izquierdo pero fue interceptado por otro incubi.
Wulfang no supo contenerse y de la rabia de no haber podido ayudar a Lexandro, se descubrió para enfrentarse al klaivex drukhari, que parecía dirigir la escuadra enemiga. No obstante, lesalió al frente una mandrágora que pudo neutralizar a distancia. No fue capaz de detener la segunda mandrágora, agazapada en las sombras de la vieja grúa de carga.
Las cosas se tornaban oscuras para Los incorruptibles.
En la lejanía, un kabalite lanzaba disparos certeros, presionando aún más las unidades de la Deathwatch.



Mientras Wulfang cargaba su infernus, el fanático con sus armas prácticamente arcaicas pero mágicas le asestó un golpe crítico, que lo dejó tumbado en el suelo de la instalación de logística. Una especie de risa sonó tras la máscara de aquella bestia. 

Perdidos los frentes y con los más veteranos en apuros o fuera de combate, Efrén tenía una labor épica que cumplir. El íncubi, no obstante, se veía más ducho en combate y, pese a esquivar varios golpes, le asestó un golpe en la rodilla derecha que le hizo tambalear y perder el equilibrio. Una vez en el suelo, Efren se encomendó al Emperador.

Mientras, en la retaguardia, Amareus hacía todo lo posible para defender la posición, mientras iba siendo roedado por aquellas sombras xenos. Bryan hizo por cubrirle, gastando todo el cargamento del bolter sobre aquellas alimañas de la telaraña, pero fue en vano. Esta vez el Emperador no estaba con ellos. La desesperación se adentraba en el pensamiento de los últimos hábiles de la cuadrilla.

Cuando el lider se vió acorralado, lanzó una mirada para Bryan. Todo estaba perdido. No habían podido responder a semejante amenaza. Prácticamente fuera de combate, el Lider planteó la retirada de sus hombres para que no fueran aniquilados y ser víctima de una vergüenza mayor.


Una vez retirados, pese a no presentar ninguna baja definitiva, Amareus Belarius había sido derrotado física y mentalmente.

Esta no había sido una escaramuza más. Estos resultados probablemente provocarían cambios drásticos en la unidad de Los incorruptibles. Igualmente, para Amareus toda la ira la concentraría para los Drukhari en la próxima vez que tuviera la oportunidad de cruzarse con ellos. No iba a quedar impune tal desplante.



Victoria clara de los Drukhari de Poke.

Puntos de Moral perdidos = 1




 






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Morale7
Territory7