Campaña narrativa TTS - Episodio III - DW vs DG


Episodio III -El partido de la bomba

Los incorruptibles, de Amareus Belarius han llegado al sector Traxis en busca de indicios del artefacto.

El destacamento de la Deathwatch, tras una victoria insípida, se dedicó a esperar nuevas órdenes y a cultivarse psicológicamente de no poder haber demostrado quiénes eran y el potencial que tenían.

El cuartel general en BlackCat-023 fue su residencia y campo de entrenamiento.

Al cabo de unas semanas recibieron la orden que estaban esperando. Una especie de artefacto se había localizado en ese mismo planeta y deberían apresurarse para dar con él antes que otro capítulo imperial, que no sería digno, y por supuesto, antes que se apoderaran de él los que no deben vivir.

La localización era en un viejo campo de algún deporte arcaico imperial.

Amareus viendo la posibilidad de refriega prolongada y que las armas de distancia quedaran inservibles, llamó a Orrox a su presencia.
 -Orrox- dijo Amareus- vas a tener un papel fundamental. Prepara tu mayo que vas a chafar armaduras.
-Lo sé, mi sargento. Llevo tiempo haciendo plegarias al del Trono para que me deje mostrar mi valía.


Por otro lado, Lexandro era cada día más ágil con la mira de su arma, pasándolo a apodar el asesino.

Dados estos cambios, también dejó que se estrenara el novato Efrén con su boltgun, que quedaría al lado del recluta Codus, un ejemplo a seguir.




Tan pronto se fueron tomando posiciones para hacer un trabajo "limpio", Amareus detectó que algo no iba bien. Demasiado silencio en el entorno. En el centro del ancestral campo un objeto brillaba, pese al atardecer del segundo sol del Sector.

Poco a poco un olor nauseabundo se iba deslizando hacia nuestros héroes.
-Corrupción...- susurró Orrox al intercomunicador desde su posición más avanzada.

Efectivamente, la corrupta Death Guard se escurría entre las ruínas aproximándose al preciado objeto. Poxwalkers y Marines infectos inundaban con sus hálitos babosos un lugar que antaño fue seguramente sagrado.

-Que empiece la purga- dijo en voz baja Amareus, mientra le señalaba con su indice a quien debía disparar Efrén, al menor movimiento.

 

 Los Poxwalkers fueron los primeros en moverse. agazapados contra los arcos góticos iban avanzando intentando caer sobre las armaduras negras relucientes con el sol del ocaso. Esto fue el detonante de la lluvia de metralla.

Los Incorruptibles mantenían sus líneas parapetados, mientras la horda rosa intentaban avanzar. Poco a poco fueron cayendo antes de tocar las armaduras consagradas al Emperador.



Desde fuera del campo un Marine de plaga con un arma poderosa disparaba nubes de moscas o algo parecido.

Lexandro apuntaba con su arma pese a que la inmundicia se escondía bastante bien entre las sombras.
Efrén en la retaguardia, sin saber cómo se encontró con un par de enemigos dispuestos a lanzarse sobre él.
Con la ayuda de Codus, que sin titubeos apretó el gatillo del lanzallamas y desinfectó un enemigo, y un poco de fortuna, dado que el Emperador protege, pudieron deshacerse de esa amenaza.

El centro del campo cada vez tenía menos presencia pestilente.
En eso que por señales del intercomunicador avisaron al equipo de noticias. El campo base estaba siendo atacado y las nuevas órdenes eran apoderarse del objeto y huir en dirección a las coordenadas 421.344200 - 123466.030300, que era unas decenas de metros adelante, cruzando el campo. Allí les esperaría el vehículo de evacuación. Debían hacerse con el artilugio y cruzar, pero la podredrumbre no se lo estaba poniendo fácil.



El binomio formado por Orrox y Lexandro, comprendieron al instante cómo debían jugar aquellos minutos. Orrox agarró con fuerza su escudo negro que tantas veces le había salvado la vida y emprendió una carrera hacia el objeto fluorescente, pese a quedarse expuesto al experto en demoliciones que no paraba de disparar. Lexandro cubría ese movimiento también avanzando y quedando expuesto. Era ahora o nunca. La Deathwatch lucha junta, muere junta. El escudo negro sonaba casi como la gran campana de Olimpia, pero no siendo golpeada por noble material, sino por una lengua pastosa del animal más repugnante que os podáis imaginar. Una vez más, el escudo le salvaba la vida a Orrox, de momento.
Una vez con el artilugio reluciente, corrieron a la banda derecha a buscar cobertura y poder huir de ese campo. Era momento de poner en práctica la evacuación.



La retaguardia avanzó posiciones para dar apoyo a la vanguardia. Efrén salió corriendo para consolidar la zona. Era joven, pero aquel soldado tenia agallas.


Efrén avanzó para hacer de señuelo, buscando proteger al portador del objeto. Y siendo víctima de disparos, evitó la muerte todavía no sabe cómo, quizás el anochecer le ayudó en su juego.
Al mismo tiempo, la retaguardia cubría y hacía fuego de supresión sobre el marine de plaga apostado tras un pedestal.

Finalmente pudieron llegar a la salida del campo, con el objeto para poder evacuar, ya que la Guardia de la muerte parecía tener refuerzos en el último momento.


La cuadrilla pudo ser evacuada con facilidad, con el artilugio.
Por parte de los Incorruptibles, esa noche celebraron la victoria, contando pormenorizadamente la escaramuza y declarando a Orrox como el MVP del partido.



Misión: Murderball
Puntuación:
Victoria: Deathwatch: Los Incorruptibles
Derrota:  Deathguard (Kike)



 LOS INCORRUPTIBLES



Total resources30
Intelligence8
Materiel8
Morale7
Territory7

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